Los pecados de Perú

A pesar del amplio debate que se ha generado alrededor de si el aborto debería o no ser permitido para víctimas de violación, no ha habido mucha discusión sobre las consecuencias de prohibir el aborto en estas circunstancias. Lamentablemente, no hace falta imaginarse las terribles consecuencias que una política prohibicionista tendría. Hay evidencia al respecto en varios países del mundo que restringen severamente el aborto o lo prohíben en todas las circunstancias. Perú es uno de los peores casos.

En la actualidad, el Centro está representando a una joven en Perú, donde el aborto está prohibido en casos de violación e incesto. En su adolescencia y durante un periodo de cuatro años, L.C. fue violada en repetidas ocasiones hasta que, a los 13 años, quedó embarazada.

Devastada por su embarazo L.C. se lanzó desde el techo de una casa vecina, pero falló en el intento de suicidio. L.C. sufrió una lesión de columna que pudo haber sido reparada pero los médicos, intimidados con la legislación, se negaron a realizar la intervención, ignorando su bienestar y optando por proteger su embarazo. Dos meses después L.C. tuvo un aborto espontáneo. Finalmente, un mes después le fue realizada la cirugía que requería con urgencia desde el momento de la lesión. Sin embargo, ya era muy tarde. El enorme retraso redujo significativamente las probabilidades de éxito de cirugía, y hoy, L.C. es cuadripléjica.

En el 2009, el Centro en conjunto con Promsex se puso al frente del caso , y presentó una demanda ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Comité CEDAW) para responsabilizar al Estado peruano.

Hace un año, el Comité CEDAW falló en contra de Perú , haciéndole un llamado al gobierno para que revise su legislación y le permita a las mujeres el acceso a servicios de aborto en casos violación; establezca mecanismos que aseguren la disponibilidad de dichos servicios; y garantice el acceso al aborto cuando la vida o salud de las mujeres se encuentran en peligro -circunstancias que ya han sido despenalizadas en el país.

Perú aún sigue sin cumplir la decisión del Comité CEDAW, incluso aún no ha incumplido con el pago de la compensación y las medidas de rehabilitación que fueron determinadas en favor de L.C. en el dictamen. Ya es hora de que Perú se haga cargo, asuma la responsabilidad de la tragedia que sufrió L.C., y evite que casos similares sucedan una y otra vez. El Centro hace un llamado a Perú para que de una vez por todas proteja la vida, la salud y los derechos humanos de L.C. y de las mujeres en su país. El mundo estará observando.