Las mujeres continúan muriendo a causa de la maternidad

La Comisión de Derechos Humanos del Senado convocó a una Audiencia Pública en el Senado de Brasil para tratar el caso de Alyne da Silva Pimentel v. Brasil sobre mortalidad materna

(COMUNICADO DE PRENSA) Dos años después de que Naciones Unidas declarara la responsabilidad de Brasil por la muerte de una mujer Afro-Brasilera, por no haber brindado acceso a servicios de salud materna de calidad, las mujeres embarazadas continúan muriendo en Brasil y el Estado aún no ha implementado la decisión del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de las Naciones Unidas (Comité de la CEDAW).

Hoy 14 de noviembre, la Comisión de Derechos Humanos del Senado convocó una audiencia sobre la implementación del caso Alyne. Especialistas nacionales e internacionales en materia de derechos humanos participaron en la Audiencia, incluyendo a Mónica Arango, Directora Regional para América Latina y el Caribe del Centro de Derechos Reproductivos (CDR), así como representantes de la Plataforma Brasilera de Derechos Economicos, Sociales, Culturales y Ambientales (Plataforma DHESCA) y del Ministerio Público.

De acuerdo con Arango, “Todas las mujeres, independientemente de su lugar de residencia, de su clase social o de su raza, tienen derecho a obtener oportunamente servicios de salud materna de calidad. Como lo reconoció el Comité de la CEDAW, este derecho le fue negado a Alyne, y por esta razón, el Estado Brasilero debe indemnizar a su familia, así como implementar las recomendaciones generales para mejorar la calidad en los servicios de salud materna en el país y que no se sigan repitiendo muertes evitables”.

Alyne da Silva Pimentel, una mujer Afro-Brasilera de 28 años, estaba en el sexto mes de embarazo de su segundo hijo cuando ingresó en el Centro de Saúde de Belford Roxo con náuseas, en noviembre de 2002. Pese a presentar síntomas de un embarazo de alto riesgo, recibió un tratamiento médico precario y fue enviada de regreso a su casa. Dos días después, Alyne regresó a la clínica privada en peor estado de salud. Los médicos descubrieron que el feto había muerto. Despues de la extracción del feto, la situación médica de Alyne siguió empeorando y tuvo que esperar una ambulancia por más de ocho horas antes de ser trasladada al Hospital Geral de Nova Iguaçu. Alyne tuvo que soportar más de 24 horas sin recibir tratamiento médico. Entró en estado de coma y murió el 16 de noviembre de 2002.

El CDR y Advocacia Cidadã Pelos Direitos Humanos presentaron una petición en representación de la familia de Alyne ante el Comité de la CEDAW en noviembre de 2007, siendo este el primer caso llevado ante un órgano internacional de derechos humanos en materia de mortalidad materna. El Comité de la CEDAW declaró que Brasil era responsable por la violación de los derechos humanos de Alyne y recomendó al Estado indemnizar a la familia de Alyne e implementar medidas para prevenir la mortalidad materna evitable.

A pesar de que el Estado ha tomado algunas medidas para implementar la decisión y ha acordado el monto de la indemnización, hasta el momento no existe una fecha para que realice el pago. Brasil también creó  un grupo de trabajo Interministerial para implementar las recomendaciones de la ONU, definir indicadores de cumplimiento y un plan de trabajo. Sin embargo, el periodo del grupo expiró en octubre sin haber establecido los indicadores ni el plan de trabajo.

Más alarmante es el hecho de que la Plataforma DHESCA reportó que once años después de la muerte de Alyne, las dos instituciones de salud que la atendieron siguen presentando una situación muy precaria. A raiz de esta investigación la Procuraduría General de la República ordenó un Inquerito Civil Público en respuesta a este reporte, para investigar si los servicios obstétricos y neonatales de las dos instituciones se adecúan a las recomendaciones del Comité de la CEDAW.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, cerca de 800 mujeres mueren diariamente en el mundo por complicaciones asociadas con el embarazo. Brasil es responsable de un cuarto de todas las muertes maternas en América Latina. El 90% de las muertes podrían evitarse si se prestara una atención pre-natal adecuada. Pese a que Brasil ha reducido su tasa de mortalidad materna en la última década, ésta sigue siendo la principal causa de muerte entre mujeres en edad reproductiva. Además, la mortalidad materna afecta desproporcionadamente a aquellas con bajo estatus socioeconómico, a mujeres afro e indígenas, y a aquellas que habitan en zonas rurales y en las regiones del norte y nordeste de Brasil.

La audiencia pública tenía como objetivo avanzar en la implementación de la decisión, no solo para garantizar la indemnización debida a la familia de Alyne, sino también para mejorar la prestación de servicios de salud de calidad a todas las mujeres brasileras.

De acuerdo con la Abogada feminista Carmen Hein de Campos, “Alyne no obtuvo la atención básica requerida en caso de complicaciones del embarazo; su muerte era evitable. Pese a que han pasado 11 años desde su muerte, las mujeres embarazadas continúan muriendo por falta de servicios de salud de calidad. Exigimos justicia para la familia de Alyne, y que Brasil finalmente tome medidas para corregir el sistema de salud público para que todas las mujeres puedan recibir atención de calidad en materia de salud materna, sin discriminación.”