Defensores globales: la Cumbre sobre Planificación Familiar debe poner los derechos humanos de las mujeres primero

Cinco organizaciones internacionales instan a líderes mundiales a dar prioridad a los derechos humanos de las mujeres y a los servicios integrales de salud para todas las mujeres en la cumbre que se llevará a cabo en el mes de julio

(COMUNICADO DE PRENSA) Grupos internacionales de derechos humanos están instando a los líderes mundiales que asistirán a la Cumbre sobre Planificación Familiar, evento global a llevarse a cabo el próximo mes, a que se aseguren de que cualquier esfuerzo por aumentar el uso de anticonceptivos sea parte de una estrategia más amplia para mejorar los servicios integrales de salud sexual y reproductiva, y a que defiendan los derechos sexuales y reproductivos para todas las mujeres.

Si bien la información y servicios de anticoncepción son una parte esencial de los servicios de salud que las mujeres necesitan a lo largo de sus vidas, los esfuerzos para aumentar los servicios de planificación familiar pueden tener consecuencias negativas si los derechos humanos fundamentales y la autonomía reproductiva de las mujeres no son protegidos—de acuerdo con la declaración conjunta emitida hoy por el Centro de Derechos Reproductivos, Amnistía Internacional, Development Alternatives with Women for a New Era (DAWN por sus siglas en inglés) y Realizing Sexual and Reproductive Justice (RESURJ por sus siglas en inglés).

Expertos de estas renombradas organizaciones han manifestado desde hace tiempo que consecuencias negativas muy graves—incluyendo la esterilización forzada y el uso forzado de anticonceptivos—pueden resultar de las políticas de planificación familiar que justifican o involuntariamente conducen a presionar a las mujeres a usar anticonceptivos. Además, el foco principal de la cumbre sobre la anticoncepción no debe desviar la atención de otros problemas de salud reproductiva a los que se enfrentan las mujeres, incluyendo la negación de servicios esenciales de salud a las mujeres jóvenes, pobres y marginadas.

Más de 320 organizaciones, grupos e individuos de más de 80 países han apoyado el llamado a que la Cumbre sobre Planificación Familiar y sus organizadores—la Fundación Bill y Melinda Gates y el Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido (DFID por sus siglas en inglés)—presten mayor atención a los derechos humanos de las mujeres.

"Ya ha pasado mucho tiempo desde que líderes mundiales se reunieron para encontrar soluciones para millones de mujeres en todo el mundo que no cuentan con opciones reales ni educación en lo que respecta a la salud reproductiva y anticonceptivos", dijo Nancy Northup, presidenta y directora ejecutiva del Centro de Derechos Reproductivos. "Esta iniciativa es fundamental para ese esfuerzo, pero las soluciones duraderas deben mejorar la gama completa de servicios de salud sexual y reproductiva disponibles para las mujeres, para que ellas puedan tomar las mejores decisiones posibles sobre su salud y la de sus familias".

"Acogemos favorablemente una mayor financiación para los servicios de planificación familiar, pero no si incluye una serie de objetivos e incentivos para que los médicos presionen a las mujeres a 'aceptar' anticonceptivos", dijo Françoise Girard, presidenta de la International Women's Health Coalition. "Esa fórmula conduce a la coerción de las mujeres, así de simple".

Los grupos identificaron varias medidas críticas que los organizadores y participantes de la cumbre pueden adoptar para proteger la autonomía reproductiva y los derechos humanos de las mujeres en los programas de planificación familiar, incluyendo el desarrollo de iniciativas que no tengan cuotas innecesarias de anticonceptivos que podrían dar lugar a medidas coercitivas.

"Los derechos de las mujeres a la salud, a la vida, y a vivir libres de discriminación deben estar en el centro de cualquier discusión con respecto a la planificación familiar—no hacerlo puede tener graves consecuencias", Rajat Khosla, coordinador de políticas para la salud de Amnistía Internacional.

Las mujeres, incluidas las jóvenes, deben tener un papel claro en el desarrollo e implementación de programas de planificación familiar. Los grupos destacaron la importancia de la rendición de cuentas así como de la capacidad de rastrear y monitorear el impacto que tienen los programas de planificación familiar sobre las mujeres y sus derechos.

"La planificación familiar no puede ser un silo proveído en forma aislada, sino que debe ser integrada a los servicios integrales de salud sexual y reproductiva y con la máxima protección y promoción de los derechos humanos de las mujeres", dijo Gita Sen, miembro del comité ejecutivo de DAWN. "Las organizaciones de la sociedad civil no pueden ser las únicas que actúen como veedoras frente a estos asuntos críticos; el monitoreo y evaluación de los programas debe contar con fuertes mecanismos e indicadores inherentes para garantizar los más altos estándares de rendición de cuentas".

"Las adolescentes sexualmente activas y las mujeres solteras jóvenes deben tener acceso a condones y otros métodos anticonceptivos para proteger su salud y evitar embarazos no planeados. Los servicios que se adaptan a las necesidades de las adolescentes y jóvenes deben ser centrales y prioritarios en la Cumbre sobre Planificación Familiar", dijo Ximena Andion, miembro del equipo de la Coordinación de RESURJ.

La Cumbre sobre Planificación Familiar, que está prevista para el 11 de julio en Londres, tiene establecido el objetivo de brindarle acceso a información, servicios y suministros de planificación familiar a un adicional de 120 millones de personas en todo el mundo para el año 2020.

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El Centro de Derechos Reproductivos es una organización legal global dedicada a la promoción de la salud reproductiva de las mujeres, la autodeterminación y la dignidad como derechos humanos básicos.

La International Women's Health Coalition (IWHC) promueve y protege la salud y los derechos sexuales y reproductivos de todas las mujeres y jóvenes, en especial en África, Asia, y Latinoamérica, ayudando a desarrollar políticas, programas y financiamientos eficaces de salud y población.

Amnistía Internacional es una organización de base, ganadora del Premio Nobel de la Paz, con más de 3 millones de partidarios, activistas y voluntarios en más de 150 países que luchan por los derechos humanos alrededor del mundo.

Development Alternatives with Women for a New Era (DAWN) es una red de académicas, investigadoras y activistas feministas del Sur global que trabaja por la justicia económica y de género y por el desarrollo sostenible y democrático.

RESURJ es una alianza internacional de activistas feministas que buscan la plena implementación de compromisos internacionales para asegurar los derechos y la salud sexual y reproductiva de todas las mujeres y jóvenes para el año 2015.